viernes, 19 de diciembre de 2014

101 dálmatas

Ficha técnica

Título original: One hundred and one dalmatians
Director: Clyde Geromini, Hamilton Luske & Wolfgang Reitherman
Nacionalidad: U.S.A.
Año: 1961
Productor: Walt Disney
Duración: 78’
Guión: Bill Peet (novela: Dodie Smith)
Música: George Bruns (canciones: Mel Leven)

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP


El comentario de los 101 dálmatas es un pequeño regalo de Navidad que me reservaba para todos vosotros.

Esta película me ha acompañado desde mi más tierna infancia, y si la memoria no me falla, creo recordar que fue la primera que fui a ver al cine. Un cine en York (o Scarborough, en cualquier caso por la zona), en Inglaterra, precisamente en una Navidad.

Lo recuerdo con especial cariño porque por aquel entonces mis tíos ingleses vivían (y siguen viviendo) en esa pequeña ciudad. Recuerdo las navidades blancas (entre familia, estudios y amigos he pasado unas cuantas navidades por aquellos lares: entre nieves y vapores de aguas hirvientes esperando al té, como en la película y con Shally, la perra de mi tía; a la sazón un dálmata).

Todos esos recuerdos guardo de esta película. Y confieso que de vez en cuando tiro de manta por la noche y me hago un ovillo para verla con ojos de niño.

Dicho esto entro en materia…

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

Pongo, un dálmata de buen ver, ve pasar los días desde la ventana del apartamento de su amo, Roger Radcliffe, un músico algo desordenado, fumador en pipa empedernido y soltero que vive absorto entre pentagramas en medio de una nube casi perpetua de humo de tabaco (esto sería inconcebible hoy en día, que uno de los protagonistas “buenos” de la película, para colmo infantil, ¡de Disney! se pase media película echando humo por la boca (al menos de 7 apariciones de Roger fumando, que yo recuerde, de memoria, por no hablar de  Cruella de Vill cigarro y boquilla en mano (de la que hablaré un poco más adelante)).

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

Pongo se pasa las tarde mirando por la ventana, observando a los demás perros paseando con sus dueños y haciendo una de las observaciones más divertidas que recuerdo en una película: cuán parecidos son los perros y sus amos, o los amos y sus perros… como queráis, pero muy parecidos. Hasta que entra en escena Perdita (originalmente se iba a llamar Missis), otra dálmata que destila clase y elegancia, su pareja perfecta, y además acompañada por una señorita con el mismo porte que ella y arrebatadoramente bonita.

¡Esto es lo que Pongo siempre ha deseado!

Se enamora perdidamente y además cree factible que Roger se pueda interesar por la extraña mujer a la que nunca había visto antes. Se las ingenia para qe Roger le saque de paseo, busca a la dálmata, llega a un parque, la ve, provoca un encuentro y el resto os lo podéis imaginar... Flechazo.

Por supuesto que se casan, Roger y Anita (el nombre de la muchacha) y se mudan a una casa un poco más grande que les tiene reservadas algunas sorpresas...

Para empezar, la primera aparece a modo de camada. Entrañable escena de Roger y Pongo esperando en la salita para saber cuál es la suerte de los cachorros, cuántos nacen y cómo lo lleva la mamá primeriza. Si Pongo hubiera tenido manos en vez de garras le habría arrebatado la pipa a Roger porque se subía por las paredes. El resultado de esta noche de tensión son quince cachorrillos que llenan la casa de alegría y ladridos.

Entra Cruella de Vill, amiga de Anita y queda prendada por las criaturillas. Pero no nos engañemos, nada de “por los perritos”, se vuelve loca por la piel de los perritos, perfecta para hacerse… un abrigo. Y con tal fin intenta hacerse con la camada de Pongo y Perdita, pero Roger se niega y ella se marcha contrariada. Aclarar que Cruella no goza de gran carisma y no cuenta con la simpatía de la pareja, es más bien la típica persona pesada y mal educada con la que tienes que convivir, pero esta vez las cosas se saldrán de madre.

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

Como la pareja se niega a darle o venderle los perritos, Cruella contrata a los hermanos Badum, Jasper y Horace para que los roben. Y pese a su propia torpeza los roban. Incluso pasando por encima de Nani, la señora mayor, menuda y rechoncha, (hasta aquí coincide con una tía mía que se llamaba Nani también), dulce, cariñosa y todo corazón (esta parte ya no coincide) que cuidaba de la casa y de los perritos.

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

A partir de aquí: la vorágine.

Una cuenta atrás en la que unos padres desesperados (Perdita y Pongo) tendrán que enfrentarse a lo desconocido (asomar el hocico más allá del barrio por el que paseaban) para emprender una búsqueda desesperada en la que cada minuto podría costar la vida a sus hijos, confiando en los amigos primero y en desconocidos de buen corazón después.

Es una aventura que nos habla de superación, de fuerza de voluntad, del drama de unos padres que se enfrentan a la peor tragedia concebible: la pérdida de los cachorros. Unos cachorros que tienen fecha de sacrificio y que no parece que puedan lograr indulto alguno: están condenados a convertirse en abrigo de piel para Cruella de Vill.

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

Lo que suceda… mejor que lo descubráis vosotros, aunque muchos ya la habréis visto, espero que haya algún lector que nunca lo haya hecho y descubra, a partir de éste artículo, que el cine ha evolucionado, y en muchos aspectos mejorado (a partir, sobre todo, de Toy Story) pero hay que comprender que lo que hace grande a una película, muy por encima de los efectos especiales (nada despreciables), del 3D o de artificios de todo tipo… aquello que la dota de personalidad es el guión. Esta película lo tiene y además lo conjuga con acuarela, carboncillo y tinta… ¿cabe mayor romanticismo? No dejaré pasar la ocasión para invitaros a invertir casi hora y media de vuestro tiempo viendo esta gran película.

Y para terminar, dos detalles que estimo de interés…

El primero suelo comentarlo siempre que puedo y que la película me lo permite, esto es, cómo se reflejan los medios de comunicación, presentes a lo largo de toda la película y destacados en dos ocasiones cruciales, la primera es el momento de mayor paz, cuando los cachorros están viendo la película en familia, junto con los padres, y no paran de celebrar las aventuras de su perro/héroe preferido: Relámpago.

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

La segunda aparición “crucial” será la noticia del robo de los cachorros, impresa en la prensa que leen Roger y Anita en paralelo con Cruella, tranquila, contenta y fumando en la cama con el periódico en la mano.

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

Pero seamos sinceros. Para medio de comunicación eficaz, en los 101 dálmatas… el ladrido. Con él y gracias a él, Pongo y Perdita podrán atravesar Londres, recorrer la campiña y seguir intermitentemente el rastro de su camada guiados siempre por sus nobles amigos caninos, de todas las razas y todos los colores.

101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
101 dálmatas - Walt Disney - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP


De mayor pienso tener un dálmata y lo llamaré Legolas. Queda dicho ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario