jueves, 16 de octubre de 2014

Drácula, de Bram Stoker

Ficha técnica

Título: Drácula, de Bram Stoker
Director: Francis Ford Coppola
Título original: Bram Stoker’s Dracula
Año: 1992
Nacionalidad: USA
Productora: Columbia Pictures
Producción: Francis Ford Coppola, Fred Fuchs, Charles Mulvehill
Duración: 123’
Guión: James V. Hart (Novela: Bram Stoker)
Fotografía: Michael Ballhaus
Montaje: Anna Goursand, Glen Scantlebury, Nicolas C. Smith
Música: Wojciech Kilar (Annie Lennox: Canción de amor para un vampiro)
Vestuario: Eiko Ishioka
                       

Ficha artística

Gary Oldman (Conde Drácula)
Winona Ryder (Mina)
Keanu Reeves (Jonathan Harker)
Anthony Hopkins (Van Helsing)


Premios

Oscar al Mejor Diseño de Vestuario, Mejor Maquillaje y Mejor Edición de Sonido.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita
  
Jonathan Harker, un joven abogado inglés parte para Transilvania para conocer al Conde Drácula, un personaje extravagante que acaba de adquirir unas propiedades en Inglaterra. Y aquí se termina la fidelidad a la novela de Bram Stoker, por mucho que la película insista en hacerse llamar “de Bram Stoker” (lo mismo que ocurre con la adaptación de Frankenstein que a manos de Kenneth Brannag recibe el nombre de Frankenstein de Mary Shelley, definitivamente me quedo con El jovencito Frankenstein (puedes profundizar en mi comentario sobre la novela en el troblogdita).

Y sin embargo seguimos ante una gran película, y probablemente la número 1 en gazapos, porque bien merece un visionado exclusivo para ir buscándolos: la sangre del crucifijo, un sombrero que cambia de ubicación entre toma y toma...

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

Pero, y aquí reside el mérito de Coppola (que debe su recuperación cinematográfica a Drácula, tras Apocallypse Now; se impone a la falta de rigor literario en su guión (a manos de James V. Hart) y a algunos errores de postproducción; incluso al esperpéntico vestuario con que Ishioka recrea al conde: a todo esto, como decía, se impone Coppola y va y nos regala una película bastante buena que nos habla de Drácula (aunque casi nuevo y reinventado).

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

Vlad Draculea (hijo del Demonio/Dragón), Vlad Tepes “el empalador”, héroe nacional de Rumanía que, gracias a su lucha contra el turco, evitó la islamización de la Europa del Este preservando aquellos territorios para la Cruz y rechazando al Imperio Otomano.

Este es el personaje entrañable del que hoy voy a hablaros. Lo de “empalador” no necesita demasiadas explicaciones… Así terminaban sus rivales en el campo de batalla: empalados con una lanza. El ritual (habrá que contarlo) consistía en ensartar vivo a la víctima con una lanza clavada en el suelo, con la punta hacia arriba, entrando por el ano del desgraciado y saliendo por su boca. De ahí el apelativo.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

Todo esto lo vemos, casi a modo de cómic en los primeros pasajes de la película, aquellos que posicionan al espectador ante el personaje, en donde nos explica el origen de Drácula, como un guerrero devoto de la Cruz que renegará de su fe por amor. Y es que esto es Drácula, aunque no todos lo entiendan como tal: una historia de amor.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

He dicho “a modo de cómic”, pero no: sería más correcto comparar este inicio de película, (con un narrador omnisciente y unas siluetas negras sobre un fondo rojo), con el comienzo de El Señor de los Anillos de Ralph Bakshi, exactamente igual.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

Drácula es un guerrero (casi con atributos de cruzado) creyente enamorado de Elisabeta, quien espera al conde cuando parte hacia la guerra. Lo espera y desespera al recibir una carta del frente comunicando la muerte del Conde. Mentira que ella creerá a pies juntillas y hará que se suicide por amor. Precisamente este suicidio hará que su corazón no pueda descansar ni pueda ser enterrada como cristiana, por haber cometido el mayor de los sacrilegios: quitarse la vida. El conde regresa victorioso y se encuentra el cadáver de su amada a los pies del altar, en la capilla. Cuando le explican el engaño padecido por Elisabeta y su condena eterna por suicida, Drácula reniega de la fe en Cristo y jura que la recuperará.

Drácula, de Bram Stoker - Monica Bellucci - el fancine - el troblogdita

Pasan los siglos, tantos como cuatro siglos y nos encontramos, ahora sí, en la Inglaterra victoriana inmersos en el “momento actual” de la novela, y aquí retomo el viaje de Jonathan Harker a Transilvania, en donde permanecerá retenido mientras el conde hace de las suyas y tendrá que superar las tentaciones de las concubinas de Drácula, (vampiresas que le dejan a uno sin alma entre las que se encuentra la mismísima ex 1ª dama francesa: la italiana Monica Bellucci (La pasión de Cristo), exuberante y repleta del morbo propio de los colmillos perforadores con que vienen armados los vampiros.

Uno de los mejores pasajes (no del libro si no de la película) para mi, es sin duda el viaje en barco en el que el conde se irá alimentando con la sangre de la tripulación, todo esto acompañado por una tormenta constante y eso sí, una música superlativa que hace vibrar cada viga de madera del barco.

Buena parte de la película (y novela) se desarrolla en Whitby, un pueblecito costero muy coqueto, como todos los que van desde York hasta la costa, pequeñitos, provinciales pero muy monos todos ellos (menos Hull: gris y sucio donde los haya). Total no habré pasado veranos y navidades yendo de York a Whitby, pasando por Bridlington y La Bahía de Robin Hood… Y en todos ellos, sobre todo en Whitby, encontramos la impronta y múltiples referencias tanto a Drácula como a Bram Stoker.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita
Aquí hago un pequeño alto para recordar que mi primera película en el cine fue precisamente en Inglaterra, en uno de estos pueblecitos, Scarborough. Fui a ver los 101 dálmatas. Total no habrá llovido. La guerra de las galaxias; las tres películas de El Señor de los Anillos de Peter Jackson; Spider-Man; La historia interminable; Robin Hood, Príncipe de los ladrones y tantas y tantas otras… Por no mencionar las veces que pude ver Terminator 2 en Bridlington, en las navidades de 1990. En fin, vuelvo a la película envuelto en recuerdos entrañables ;)

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

He de apuntar un dato fundamental para comprender la obra entera: Mina, la prometida de Jonathan, es el vivo recuerdo de Elisabeta, y esta coincidencia hará que la película se desencadene en una espiral de amor a tres bandas (la película, no la novela, en la que Mina jamás osará quebrantar su dignidad ni su moralidad). A tres… y hasta cuatro bandas (esto tampoco sucederá en la novela) pues Dracula, amén de sus tres concubinas y de su amor por Mina, no dejará pasar la ocasión de hincarle el diente a la lasciva (en la peli) Lucy: la prima de Mina quien se convertirá en una hermosísima vampiresa y protagonizará una de las escenas más duras e impactantes de la peli.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

Llegados a este punto, y sabiendo que el conde ha hecho aparición en escena y viene dispuesto a lo que sea con tal de llevarse a la reencarnación de su amada a Transilvania, para que more en su castillo por el resto de sus vidas, hemos de aclarar que ya habrá aparecido en escena el Doctor Van Helsin, un “iniciado” en los asuntos del más allá, un científico, médico y cazavampiros excéntrico y con pulso de hierro que liderará una cuadrilla (de enamorados) para ir clavando estacas en los corazones de sus amadas (fundamentalmente las dos primas).

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

En la peli vemos cómo la seducción y la tentación son más grandes que la pureza de amor, cosa que hasta cierto punto envilecerá a los personajes que pasan a ser participes del mal (aunque tenue) que tiñe a toda la obra.


Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

La película recibió una gran acogida por parte del público y de la crítica por igual. Si nos ceñimos a la película per se, no me extrañaría, porque quitando el vestuario del conde (que es para echarlo de comer a parte) es fabulosa. Pero si tenemos encuenta la obra no habría por donde coger que la crítica, en muchos casos, alabara esta cinta como la mejor adaptación de la novela, demostrando que no se la habían leído.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

Coppola descubrirá a Reeves, en el papel de Jonathan (lo iba a interpretar Johnny Deep) y éste sí que será fiel al texto en su interpretación.

Drácula, de Bram Stoker - el fancine - el troblogdita

Y todo esto a pocos días del estreno de Drácula, la leyenda jamás contada con muchísimas ganas de verla (a pesar de la similitud de la coraza de Drácula con la de la versión que acabo de comentar) para ver cómo nos sorprende Gary Shore.

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