martes, 30 de abril de 2013

La sombra del cazador

Ficha técnica

Título: La sombra del cazador
Director: Richard Shepard
Año: 2007
Título original: The hunting party
Nacionalidad: USA
Producción: Mark Johnson, Scott Kroopf, Bill Block
Duración: 96’
Guión: Richard Shepard
Fotografía: David Tattersall
Música: Rolfe Kent
Montaje: Carole Kravetz

Ficha artística

Richard Gere (Simon Hunt)
Terrence Howard (Duck)
Jesse Eisenberg (Benjamin)
James Brolin (Franklin Harris)
Ljubomir Kerekes (“El zorro”)
Kristina Krepela (Magda)
Diane Kruger (Mirjana)

El corresponsal de guerra es la cara oculta de la noticia.

La sombra del cazador - Periodismo y Cine - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP
La sombra del cazador - Periodismo y Cine - el fancine - el troblogdita - ÁlvaroGP

Tal vez el aspecto más desgarrador del periodismo, como bien refleja esta película. Vemos a diario las noticias, a ves de diez segundos escasos en las que un reportero, con su chaleco sin mangas, camisa llena de bolsillos, chaleco antibalas, quizás con un casco, empuña su micrófono, como única arma y se dirige a la cámara para explicar, en dos pinceladas, la sangría que vemos a su espalda.

A su espalda, incluso en este aspecto resulta paradójica su profesión. Pueden pasar veinticuatro horas bajo fuego y metralla, pueden arrastrarse detrás de un carro blindado, pueden tener que orinar en una lata para no asomar ni el pescuezo fuera del escondrijo, por si una bala perdida les vacía los intestinos, y todo para enfrentarse diez segundos a la cámara, arriesgando su pellejo, así como el del cámara, que no es otra cosa que su propia sombra, para decir “como ven a mis espaldas, el fuego se ha intensificado en el frente de tal…” Fin de la emisión, nada de negociaciones, el tipo se ha jugado el ídem con horchata en las venas para que nosotros, telespectadores, dejemos de comer la sopa para ver cómo se tiran por los suelos los marines estadounidenses sin prestar la más mínima atención al periodista, ingratos que somos.

Y digo “marines estadounidenses”, y lo digo a conciencia. Paladines de la Libertad, de la americana, de la occidental, de la europea… Los únicos, por medios y convicción, presentes en todos los fregados guerrilleros del orbe. Y no sólo eso, sino que también, son los únicos que respetan la Libertad de expresión, y con ésta, la de Prensa, hasta tal punto de dejar que transiten los periodistas entre sus filas, cada cual asume sus riesgos pero no censuran la noticia, como sucede con ejércitos inferiores en talla moral, como el nuestro en nuestros días.

Pues este es el escenario de la película. Sarajevo, cinco años después del final de la guerra en Bosnia, dos periodistas, Duck y Simon Hunt volverán a cruzar sus caminos, el uno como periodista famoso y encumbrado, el otro como reportero independiente para muchas cadenas de televisión de bajo presupuesto de múltiples países.

Se conocían desde muchos años atrás, años en los que Simon era el reportero famoso, afamado y buscado por las mejores cadenas de televisión, y Duck el cámara que aprendía cómo hacer periodismo del bueno. Habían recorrido todas las guerras del planeta y hacían el equipo perfecto.

Hasta un mal día en el que Simon se derrumba frente a la cámara y libera todas las tensiones vividas apartándose de la neutralidad del informador y hablando sin paños calientes a la audiencia. Motivo por el cual cae en desgracia, y mientras el cámara asciende, a él lo despiden.

Los caminos de ambos se volverán a cruzar para ir en busca del criminal de guerra más buscado en Bosnia, “El zorro”, un asesino confeso de la guerra, que se esconde en las montañas y se entretiene practicando la caza.

Buena interpretación, por fin, de Richard Gere, en la que entona perfectamente el son del protagonista, le da cuerpo y alma.

Al describir al corresponsal que nadie confunda esta figura con la de Hemingway, afamado por cómo escribía las cosas que no veía.

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