martes, 30 de abril de 2013

Delicatessen

Ficha técnica

Director: Jean-Pierre Jeunet
Año: 1991
Título original: Delicatessen
Nacionalidad: Francia
Producción: UGC / Hachette Première
Duración: 95 minutos
Guión: Jean-Pierre Jeunet, Marc Caro y Gilles Adrien
Fotografía: Darius Khondji
Música: Carlos d’Alessio
Montaje: Hervé Schneid
Efectos especiales: ACME Films, Duboi, Duran

Ficha artística

Dominique Pinon (Louison)
Jean Claude Dreyfus (Carnicero)

Premios
4 Premios César de la Academia Francesa de Cine.
1 Premio de la Academia Europea de Cine.
Premio de la Crítica de Tokio.


Delicatessen - el fancine - el troblogdita


Louison (Dominique Pinon) acude a un barrio alejado y aislado de los exteriores de alguna ciudad remota de una Francia, (quién sabe si víctima de una guerra, alguna plaga, superpoblación o pandemia… Los directores nunca lo aclaran en la película), en respuesta a una oferta de trabajo publicada en la prensa.

Una oferta que le responsabilizará del mantenimiento de la finca y los cuidados de las zonas comunes.

La persona que lo contrata es el propietario, o cuando menos el Presidente de la comunidad de vecinos, quien amén de su casa también posee un local comercial en el piso bajo en el que explota una carnicería.

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Una carnicería algo escasa de género cuya carne parte y reparte conforme a sus propios criterios y valora según se le antoja y en función de a quién se la vende.

Y digo una Francia devastada porque hay síntomas que nos inducen a pensar como tal a lo largo de toda la película. Sin embargo, Jeunet y Caro (directores) nunca nos revelarán el por qué del ambiente y las circunstancias que rodean a los personajes. Pero logran imbuirnos en esa atmósfera gracias, sobre todo al magnífico trabajo de Darius Khondji quien lleva al extremo un tipo de fotografía inédito hasta la fecha.

Así pues, estos cineastas se unirán y realizarán una de las series de películas más ricas de la filmografía francesa, y cuando menos lo mejor del cine francés (por innovador) de la década de los 90. Aportarán un estilo, una fotografía, un método narrativo hasta entonces desconocido, así como el montaje, la música y un sinfín de elementos que enriquecerán al cine francés y mundial que todavía estaba por hacerse.

Y serán muchos los proyectos, no ya franceses sino internacionales que contarán con su participación (directa o indirecta). Pues de manera directa ambos, juntos y por separado, saltarán el charco y dirigirán películas en Hollywood. Y de manera indirecta pues juntos descubrirán a una serie de actores que destacan a la par por sus físicos (nada comunes) y sus magníficas dotes interpretativas y serán bien recibidos dentro y fuera de Francia.

Y… ¿Por qué Delicatessen?

Es cierto que se trata de una película compleja y no siempre de fácil entendimiento. No por su tema central que casi en el primer minuto queda claro de qué trata: supervivencia llevada al extremo; sino por su estética.

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Una estética que responde al sello de sus directores y que luego reproducirán en películas como Amelie, La ciudad de los niños perdidos, Alien resurrección, Seven… Estética dura y transgresora capaz de fijarse en los aspectos más grotescos de los personajes, casi recreándose en el “bad taste” o mal gusto, “kitch”, barroca, recargada y a veces agobiante... Asfixiante diría yo.

Ausencias de luz e imágenes abarrotadas de color que provocan incluso la confusión en el espectador. Rincones repletos de objetos huyendo de espacios diáfanos que llegan a veces a hacerte sentir incómodo o generar sensación de angustia…

Y en materia de gastronomía… Vemos ingredientes para todos los gustos, desde el anciano que “cultiva” o “cría” ranas y caracoles en su propia casa para su consumo a la carnicería del Presidente que vive del trueque y de explotar los favores de su vecina. Volvemos a ver una película en la que todo gira en torno a la ausencia de alimentos, (como sucediera en La vaquilla), lo cual vuelve a agudizar hasta los extremos más insospechados el ingenio de sus protagonistas y sus ganas por sobrevivir.

Pero no precisamente un “sobrevivir” a costa de buscar cualquier cosa que llevarse a la boca… Me refiero a un “sobrevivir” sincero y directo intentando evitar ser, cómo decirlo… “Esa cosa”.

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