martes, 30 de abril de 2013

Chocolat

Ficha técnica

Director: Lasse Hallström
Año: 2000
Título original: Chocolat
Nacionalidad: EE.UU.
Producción: Miramax International, David Brown
Duración: 121 minutos
Guión: Robert Nelson Jacobs (Novela de Joanne Harris: Chocolat)
Fotografía: Roger PrattMúsica: Rachel Portman

Ficha artística

Juliette Binoche (Vianne Rocher)
Victoire Thivisol (Anouk)
Alfred Molina (Conde Reynaud)
Lena Olin (Josephine)
Johnny Depp (Roux)
Carrie-Anne Moss (Caroline)
Judi Dench (Armande)
Peter Stromare (Serge)

Nominaciones para los Oscar

Mejor Película, Mejor Actriz Principal, Mejor Actriz de Reparto, Mejor Guión Adaptado y Mejor Música.

Chocolat - el fancine - el gastrónomo

La tradición nómada de la rama materna de Vianne hace que ninguna mujer de esa familia pueda echar raíces en ningún lugar. Una extraña historia familiar que hace que tanto Vianne como Anouk se dejen llevar por el viento del norte como si fueran las velas de un velero que va a la deriva.

Chocolat - el fancine - el gastrónomo

Hija y madre, madre e hija, ocultan muchos secretos y son en si mismas secretos inconfesables de libertad y autonomía femenina en un mundo europeo, en Francia para concretar en donde las poblaciones a las que les hace llegar el viento carecen de secreto alguno (por las escasas poblaciones de los pueblecitos que frecuentan) y por la ortodoxa tradición católica que practican, y se encargan de rizar el rizo hasta la parodia exagerada narrando a modo de fábula una historia de crítica social más propia del XIX que de nuestra época.

Chocolat - el fancine - el gastrónomo


Chocolat es una película preñada de tópicos. Tópicos por otra parte nada novedosos desde Dickens, quien en mi opinión ilustrara como nadie la trastienda de la revolución industrial, sobre todo en Inglaterra. Pero ni la película se desarrolla en Inglaterra, ni la época coincide con Dickens… 

¿A qué tópicos me referiré pues? Tópicos planos, de más de sencillos y prototípicos, a saber:

Chocolat - el fancine - el gastrónomo

Un pueblecito pequeñito imbuido en sus costumbres y tradiciones ancestrales. La iglesia como corazón de la existencia no sólo de sus feligreses, sino de todos los vecinos, (lo mismo es). Nobleza europea que dada su inactividad ocupan puestos de responsabilidad pública más con el fin de entrometerse en las vidas ajenas que para servir a los ciudadanos. Chocolate, representando a cualquier otro placer terrenal como la máxima expresión de la tentación de Lucifer que pone las manos sobre los débiles de espíritu. El matrimonio como última institución válida a los ojos de Dios. La hembra desvalida y desprotegida en manos del varón machista y carente de sentimientos. El gitano como nómada indómito (vuelve Dickens) circense o natural de ninguna parte. El río como encarnación del deseo carnal y el agua como símbolo de pureza. En general una visión progresista de una Europa que empezaba a abrirse a la lucha de clases.

Chocolat - el fancine - el gastrónomo

Como vemos, ninguno de los tópicos que encontraremos en ésta película es original del todo. Más bien no es en absoluto original.

Y sin embargo algo habrá que me haya invitado a seleccionar esta película para comentarla (e incluirla entre las películas de Cine y Gastronomía). Y sí: hay ese algo. Por encima de típica y tópica, la película es sensible y dulce. Sensible por los muchos temas que toca de latente sensibilidad incluso en nuestros días, valga reseñar la violencia doméstica. Sensible pues a las injusticias tales como la incultura, la intolerancia y la agresividad sea ésta del género que sea.

Chocolat - el fancine - el gastrónomo

Y dulce… Pues es dulce… Sencillo sería basarme en las múltiples escenas de chocolate que aparecen en la película, pero no lo haré. Digo dulce porque Hallström trata con una dulzura exquisita a todos los personajes que integran el reparto. Cuando empecé a escribir éstas líneas pensaba en cómo reflejaba e ilustraba a los personajes femeninos, pero en medio de la escritura he ido deduciendo que no es así, que sí es cierto que los trata con un cariño exquisito, pero de igual manera refleja y trata a los masculinos sabiendo en todos ellos ahondar en sus corazones para, a través de su peor imagen darnos a conocer sus flaquezas, debilidades y temores. Sólo así podrá haber acto de contrición y ser capaces de mejorar.

Chocolat - el fancine - el gastrónomo

Decía que me recordaba a Dickens… Pero lo supera. Dickens, creador de la literatura de conciencia social se limitaba a plantear los males que acechaban en la sociedad, pero no aportó ideas para buscar remedio alguno. Sin embargo, Joanne Harris habla de los mismos problemas y sí trata de encontrar las soluciones, a su manera, a base de tópicos archiconocidos pero por lo menos aporta vías de escape para los problemas de los personajes, y para colmo, la película (y la novela) termina bien.

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